Cómo trabajamos cuando el alquiler, las expensas y la mora empiezan a pesar
RLM Propiedades acompaña a propietarios de CABA y Gran Buenos Aires que prefieren no ocuparse en persona de cada vencimiento, cada ajuste y cada aviso al inquilino. El trabajo se apoya en tres ideas simples: dejar constancia de todo, anticipar los cambios del contrato y hablar con el propietario antes de improvisar una decisión.
Los contratos de locación bajo la ley argentina tienen cláusulas que conviene leer con tiempo, sobre todo las que definen el índice de ajuste. Ese índice mueve el valor mensual del alquiler y también el saldo pendiente de expensas, así que revisarlo antes de cada actualización evita discusiones cuando el número ya está sobre la mesa.
Con la mora pasa algo parecido. Un mensaje suelto por aplicación no deja rastro ni fija plazos. Preferimos registrar cada vencimiento, enviar avisos formales y ordenar el saldo con fechas, para que cualquier instancia posterior tenga respaldo documental.
A quién le sirve este criterio
A propietarios con un departamento alquilado que ya no quieren seguir el día a día de la cobranza, y a quienes administran consorcios donde la documentación de expensas y las obras menores en unidades funcionales necesitan un orden claro.
Cómo nos comunicamos
Sin promesas de resultado ni plazos inventados. Explicamos qué se puede hacer, qué depende del contrato y qué queda en manos del inquilino o del consorcio. El tono es sobrio porque las decisiones sobre un inmueble se toman mejor con información concreta que con entusiasmo.
Qué mirar antes de firmar
La fecha de inicio, la periodicidad del ajuste y el índice que figura en el texto. Son tres datos que definen el flujo mensual del alquiler y que conviene tener anotados desde el primer día.